Cianosis (piel que se vuelve azul) en perros: síntomas, causas y tratamientos

La cianosis en perros es una afección médica que puede hacer que la piel y las membranas mucosas del perro se vuelvan de color azul. Ocurre cuando los glóbulos rojos no pueden transportar suficiente oxígeno por el cuerpo.
La afección puede ser a menudo el resultado de una enfermedad subyacente del corazón o del sistema respiratorio. El pronóstico para los perros suele ser malo, por lo que es vital que busque ayuda de un veterinario pronto si nota síntomas.
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Si observa signos de que la piel de su perro se está poniendo azul, debe consultar a su veterinario para que le haga un diagnóstico adecuado y le indique el tratamiento a seguir. Esto es lo que debe saber sobre los síntomas, las causas y los tratamientos de la cianosis en perros.
Síntomas de la cianosis en perros #
La cianosis en perros es una afección que presenta una serie de síntomas. Algunos de los síntomas más comunes incluyen
- Dificultades respiratorias
- Tos que se asemeja a un bocinazo
- Corazón que suena apagado
- Soplos cardíacos
- Parecer más débil de lo habitual
Causas de la cianosis en perros #
(Crédito de la foto: PixelsEffect/Getty Images)
La causa de la cianosis en los perros suele estar relacionada con el sistema respiratorio. Algunas de las causas más comunes que implican al sistema respiratorio incluyen:
- Asma
- Parálisis de la laringe
- Parásitos en los pulmones
- Inhalación de humo
- Pulmones magullados
- Neumonía
- Secciones de la tráquea que se colapsan
Más allá del sistema respiratorio, algunas de las otras causas más frecuentes incluyen:
- Daños en los músculos (especialmente en el diafragma)
- Sufrir un derrame cerebral
- Tumores cerebrales
- Envenenamiento
- Traumatismo cerebral
Tratamientos de la cianosis en perros #
Si su perro empieza a sufrir cianosis, su veterinario utilizará oxigenoterapia para intentar estabilizar su estado. Después, le realizará un examen físico completo, junto con análisis de sangre, orina y electrolitos, además de un electrocardiograma (ECG).
El veterinario también realizará un examen minucioso de los pulmones y la laringe.
A la hora de administrar el tratamiento, el veterinario se centrará en la afección subyacente. Este curso de acción puede implicar cirugía o un curso de medicación.
Como siempre, si su veterinario prescribe medicamentos a su perro, es vital que se atenga a las instrucciones precisas de dosificación y frecuencia, además de completar el curso completo de la medicación.
Mientras su perro se recupera en casa, es imprescindible que vigile la reaparición de cualquier síntoma y que programe citas de revisión periódicas con su veterinario para controlar adecuadamente el estado de la enfermedad.