Taquicardia (ritmo cardíaco acelerado) en perros: síntomas, causas y tratamientos

La taquicardia en los perros es, en pocas palabras, una frecuencia cardiaca anormalmente rápida. La frecuencia cardiaca normal en los perros viene determinada sobre todo por el tamaño, siendo de 70 a 120 latidos por minuto (lpm) la media para la mayoría de los perros. Los perros más pequeños tienen frecuencias cardiacas más altas que los grandes.
La enfermedad suele caracterizarse por frecuencias cardiacas superiores a 140 lpm en perros grandes, 160 lpm en perros medianos, 180 lpm en perros pequeños o 220 lpm en cachorros.
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Existen tres tipos de taquicardia en los perros: auricular, ventricular y sinusal. Éstas hacen referencia al lugar del corazón donde se origina la anomalía o arritmia, y cada una tiene también causas y posibles complicaciones diferentes, como la insuficiencia cardiaca o la muerte.
Esto es lo que debe saber sobre los síntomas, las causas y el tratamiento de la taquicardia en perros.
Síntomas de la taquicardia en perros #
(Crédito de la imagen: Getty Images)
La taquicardia puede no presentar síntomas clínicos en los perros, sobre todo si no existe una enfermedad subyacente. Además, una serie de tensiones y otros factores pueden hacer que aumente la frecuencia cardiaca de un perro.
Por lo general, este aumento desaparece con el tiempo, pero cuando una frecuencia cardiaca elevada persiste, se trata de un problema y requiere tratamiento veterinario.
He aquí algunos síntomas de taquicardia que puede notar en los perros:
- Falta de aliento
- Mareo o sensación de vértigo
- Confusión
- Debilidad repentina
- Intolerancia al ejercicio
- Dolor torácico por angina de pecho
- Desmayo o colapso
- Fiebre
- Coágulos sanguíneos
- Ataque al corazón
En algunos casos, la afección puede conducir además a una insuficiencia cardiaca o a la muerte, a veces de forma muy repentina. Se trata de un riesgo especialmente grave en el caso de la taquicardia ventricular, por lo que es importante buscar atención veterinaria.
Causas de la taquicardia en perros #
Los distintos tipos de taquicardia en perros tienen causas diferentes. La taquicardia sinusal puede producirse en respuesta al ejercicio, la excitación, el estrés, el dolor o enfermedades y otras afecciones. Puede ser una respuesta fisiológica normal y no suele ser motivo de preocupación.
La taquicardia auricular, por el contrario, suele producirse en respuesta a una enfermedad cardiaca o sistémica. Por lo tanto, es importante que pida a su veterinario que realice pruebas para detectar estas afecciones y tratarlas en consecuencia.
La taquicardia ventricular es la más grave, aunque puede controlarse con un tratamiento adecuado. Puede desarrollarse debido a muchos factores, entre los que se incluyen los siguientes.
- Defecto de nacimiento
- Cardiopatía
- Anemia
- Enfermedad pulmonar
- Sepsis
- Deshidratación
- Tumor
- Miocarditis
- Pancreatitis
- Enfermedad gastrointestinal
- Sobredosis de fármacos
- Insuficiencia cardiaca congestiva
Los perros que toman medicación para la tiroides, padecen otras afecciones cardiacas, sufren inflamaciones o están preñados corren un mayor riesgo de desarrollar esta afección.
Tratamientos para la taquicardia en perros #
El tratamiento de la taquicardia suele depender de si existe una afección subyacente que la cause. Si es así, su veterinario desarrollará un plan de tratamiento para abordar esos problemas.
El objetivo del tratamiento es corregir el problema y devolver la frecuencia cardiaca a la normalidad. En casos graves, esto podría requerir un desfibrilador. La mayoría de las veces, los perros necesitarán medicación, como lidocaína y sotalol.
Otra técnica es la maniobra vagal, que consiste en ejercer presión ocular o en el seno carotídeo para estimular el nervio vagal, que ralentiza la frecuencia cardiaca. La cardioversión eléctrica es otro procedimiento que introduce una descarga eléctrica en el corazón, restableciendo la frecuencia cardiaca. Se utiliza cuando fallan la medicación y la maniobra vagal.
En casos más extremos, cuando todo lo demás falla, un perro puede necesitar además la implantación de un marcapasos que administra una descarga eléctrica tras detectar una frecuencia cardiaca anormal. La cirugía a corazón abierto también es una opción cuando las demás no funcionan.